jueves, 29 de noviembre de 2012

Perdiendo.

                        No: 1. adv. neg. U. para negar, principalmente respondiendo a una pregunta.
Una simple palabra, una sílaba. O lo que viene a ser lo mismo: cien puertas cerradas, cien miedos, mil cobardías. No nos podemos ni imaginar lo que nos perdemos a lo largo de la vida por decir "no". Decimos que no queremos algo cuando lo queremos, que no sentimos algo cuando lo sentimos, que no podemos con algo cuando ni lo intentamos, que no nos cae bien alguien que ni conocemos, que no sabemos nada cuando sabemos más de lo que querríamos, que no queremos vivir cuando tememos a la muerte, que no nos apetece cuando morimos de ganas... Cuando nosotros decimos ese "no" delante de todo, estamos cerrándonos puertas, cagando oportunidades. Nos acobardamos porque nos da más miedo la respuesta al "sí" que al "no". Raro,¿eh? Mientras tanto nos pasa la vida, con todos sus trenes, y es de tontos porque no nos atrevemos a arriesgar sabiendo que sólo hay una oportunidad. Luego vamos de valientes... Sí, valentía, lo que la mitad no conocen. Por tanto, yo la palabra "no", no la definiría como "adverbio de negación", le pondría como sinónimo de "cobarde", o simplemente decir "aquello que nos hace perder".

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Todos los caminos llevan a alguna parte.

Se supone que aquí todos vamos buscando ser felices. La mayoría conocemos la felicidad como algo lejano o algo imposible, algo que no va con nosotros. Nos empeñamos en rendirnos, en no levantarnos cuando caemos, en "morir" en vida, nos machacamos, sin darnos cuenta. ¿De qué? Darnos cuenta de que tenemos que seguir hacia delante, que tenemos que luchar por nosotros porque nadie más lo va a hacer, que si nos caemos nos levantamos, y ya está,no pasa nada. Darte cuenta de que la felicidad sí que va de la mano de la verdad, aunque digamos que duele, ahí estar el truco, en buscar la felicidad que no nos duela. Ver la realidad y dejar lo "falso" a un lado. Ver que hay quien te quiere, y otros que no te quieren ni ver y saber que siempre pasará eso. Cuidar de los tuyos, y si algún día llega el último día, sentirte bien por poder decir "hoy soy feliz". Porque a las personas que hacen las cosas bien en la vida no siempre siempre les pasan cosas buenas, pero mueren felices, satisfechos de cómo vivieron, mientras algunos se arrepienten. Todo llega, todo, tarde o temprano pero algún día llega. Sólo hay que saber esperar. Y supongo eso, que la felicidad se encuentre, al final.

sábado, 27 de octubre de 2012

Uno entre un millón.

Sólo existe una persona que no te fallará nunca. Esa persona aparece un día, y si tú no la echas, ella nunca se irá por si sola. Te regalará sus mejores momentos, sus sonrisas, sus secretos. Sus peores momentos y sus sentimientos. Aguantará tus 'martes 13' y tus mejores días. Estará a tu lado pase lo que pase, todos los días sin esperar mucho de ti pero confiando en ti, en que mereces la pena y vales mucho más de todo lo que te dá. Alguien que a pesar de todo, de cualquier cosa, seguirá ahí, a tu lado, para echarte una mano cuando caigas y esperando que no le abandones cuando él caiga, porque sólo te pedirá eso. Algunos encuentran a esa persona tarde, otros tienen suerte y la encuentran al principio de su vida. Esa persona es una entre un millón, esa persona te querrá siempre. Y por supuesto que mil veces le darás razones para irse de tu vida y no volver nunca, pero no se va a ir, se va a quedar a tu lado. Esa persona existe.
Esa persona, en MI vida, existe...

lunes, 24 de septiembre de 2012

Sobran putadas y faltan motivos.

Piensa que detrás de una sonrisa hay muchas cosas, mucha vida, mucha historia. Buenos y malos momentos, victorias y derrotas, caídas... Detrás de una sonrisa hay miles de lágrimas, miles de cosas, miles de mierdas. Cosas que nos pasan a todos y cosas que casi nunca pasan. Hay ganas de seguir, ganas de tirar la toalla, ganas de comerse el mundo, ganas de acabar con todo. Hay mentiras, traiciones, putadas, enemistades. Hay ilusiones rotas, promesas sin cumplir, hay complejos, hay desconfianza, hay guerras interiores o caos mentales o como prefieras llamarlo, hay incomprensión, hay miedo. ¿Miedo a qué? A perder esa sonrisa que esconde mil historias que pocos saben pero que duelen, y es que esa sonrisa lo disimula todo tan bien que a veces te miras al espejo y no sabes si acojonarte o estar orgullosa de lo fuerte que eres.